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jueves, 4 de noviembre de 2010

La VERDAD sobre la creación y la ilusión

Juan y María están en la misma habitación. Juan desea un mundo rockero y áspero, María un mundo romántico y suave…


¿Cuál crees que será el resultado en el "mundo exterior"?

Respuesta:

Todo es ilusión, pero no es nuestra ilusión.
Todo es realidad. Nuestra es la ilusión.
La realidad es la realidad. Nuestra percepción es ilusión.
Nuestro deseo NO crea la realidad. La realidad es creada por el Uno.
Nosotros somos parte y provenimos del Uno, o también, nosotros somos parte y provenimos de Nadie. Cualquiera de las dos versiones es correcta.
Todos nosotros somos Todos.
Todos somos uno, pero no todos somos el Uno.
Uno hay uno sólo. Como su nombre indica: "Uno".
No dos, ni muchos, ni todos, sino Uno.

Hay estos tres absolutos: Nadie, Todos y Uno.

El Uno es "la más perfecta creación del Padre".
Nosotros no somos el Uno, sino partes suyas, o partes del Padre. Ambas versiones son correctas.
El Uno es el Amor.
No hay Amor donde hay sólo uno. Por eso, hay Dos. Entre dos, hay Amor.
Hay infinitas combinaciones de a dos.
Amor y Odio son dos.
A veces, entre dos hay Odio, a veces hay Amor. Ambas cosas son deseables.
El Amor es más poderoso que el Odio, ya que el Odio separa y el Amor une: Si te separas, eres menos poderoso, porque eres uno. Si te unes, eres más poderoso, porque eres más que uno.
Tú decides si quieres Amar u Odiar. Ambas cosas son deseables, pero los resultados son diferentes, tal como ya fue explicado y por otra razón:

El Amor lleva a la felicidad, es decir, a obtener siempre lo que se desea y nunca lo que no se desea.

El Odio lleva al sufrimiento, es decir, a obtener a veces lo que se desea y a veces lo que no se desea.

En este mundo y en este momento, existen personas que aman y personas que odian.
Tales personas están experimentando y han experimentado de tal manera, que saben que lo que digo es verdad.
En otras palabras, hay evidencia de que lo que digo es verdad.

Pero la evidencia implica un experimentador, y la experiencia no es transmisible bajo ningún concepto, sino que cada uno necesita experimentar por sí mismo si quiere evidencia. En muchos casos, no es posible replicar la experiencia o no es posible para algunos, por razones económicas por ejemplo.

La otra posibilidad, es creer en quien dice que experimentó la evidencia. Entonces, ya no hablamos de evidencia, sino de creencia.
Por lo tanto, basar nuestro conocimiento en evidencias es un método imperfecto, pues aún cuando tengamos todo el dinero del mundo, siempre habrá cosas que no podremos verificar por nosotros mismos, sino que tendremos que creer en otro experimentador.

En otras palabras, la ciencia es una forma de creencia. Es aquélla que se basa en creer solamente en lo que los sentidos verifican, especialmente la vista. Y no necesariamente mis sentidos, sino a veces solamente los sentidos de otro en quien creo.

Volviendo a cuando digo que hay evidencia de la verdad de lo que digo, esa evidencia sólo es válida para los que la han obtenido, y para todos aquéllos que crean en tales experimentadores.

Lo que muestra la evidencia es esto:

El Odio lleva al sufrimiento, es decir, a obtener a veces lo que se desea y a veces lo que no se desea.


Y de esto, aún no tenemos evidencia, ya que nadie sabe todavía lo que es Amor:
El Amor lleva a la felicidad, es decir, a obtener siempre lo que se desea y nunca lo que no se desea.

Si hay alguien que haya obtenido siempre lo que desea y nunca lo que no desea, que me escriba un comentario al respecto. Yo tomaré a esa persona como mi maestro, si es que le creo.

El estado al que se llega a través del Odio, recién descrito, es lo que propiamente se llama ilusión. Ilusión es entonces, que somos seres sufrientes. Que seamos seres sufrientes, es pura ilusión (en otra entrada hablaremos de esto más extensamente)...

Si tú estás sufriendo, si alguna vez sufres en tu vida, sólo una vez, entonces estás siendo víctima de la ilusión. Esto es: si sólo una vez obtienes en tu vida lo que no deseas, significa que

La ilusión está gobernando tu vida.

Cuando no hay ilusión, no hay sufrimiento.

Si tú dices: "yo creo la realidad alrededor mío", y tu realidad es que estás sufriendo de vez en cuando, eso quiere decir que estás ilusionado. La verdad es que

Nadie crea la realidad, y lo hace a través de su poder de ilusión.

El poder de ilusión es el poder de Nadie, y de nadie más.

Si tú crees que tienes poder de ilusión, pero a veces sufres en tu vida, estás ilusionado.

Si estás ilusionado, tú no tienes poder de ilusión, sino que la ilusión tiene poder sobre ti.

Te lo repito:

El poder de ilusión es el poder de Nadie, y de nadie más.

Firmado:
El Sirviente de Nadie (Nadie das)

sábado, 23 de octubre de 2010

El universo holográfico. La ilusión. Nosotros

Mucho se está hablando por estos días de la realidad como una proyección holográfica de nuestras mentes. Esta idea es buena, adecuada al momento, pero inexacta.
Por otro lado conocemos ya desde la película "Matrix" la idea de una fuerza superior que nos mantiene ilusionados, atrapados en el universo holográfico, vaya a saberse con qué propósito.
¿Cuál es la realidad? ¿Qué papel jugamos nosotros?

Como explicamos en la entrada anterior, tenemos básicamente tres poderes: desear, pensar y sentir. Todo empieza por nuestros deseos. A partir de ellos, con nuestro pensamiento elaboramos ideas. Estas ideas de un modo u otro terminan materializándose (ya explicaremos esto a su debido tiempo). Finalmente, al relacionarnos con el mundo exterior "sentimos" experiencias más o menos placenteras. Y ése es nuestro verdadero objetivo. En el fondo somos todos hedonistas. Incluso el estoico, es simplemente alguien que ha quedado atrapado en un rincón del laberinto holográfico. Al verse sin salida, decide "soportar" lo que venga, pero en su interior el deseo es de disfrutar.

Es por eso que los grandes maestros orientales nos advierten contra el "disfrute de los sentidos", no por el disfrute en sí, sino por pretender hacerlo de manera "separada". En otras palabras, "egoísta". Hoy en día abundan esas falsas filosofías o religiones que nos dicen que simplemente debemos desear intensamente y que el universo nos dará todo lo que queramos. Eso no es así: el deseo conjunto de "la entidad viviente" total es más importante y más poderoso que el deseo de una entidad viviente particular. En la medida que nuestro deseo armonice con el deseo total, entonces se cumplirá, en esa medida.

El problema para nosotros es que no hemos aprendido cómo armonizar nuestro campo total de deseos. El modo de hacerlo es muy sencillo: tan sólo hay que encontrar nuestro "centro". Ésta es una tarea totalmente individual. Cada quien debe buscar hasta encontrar su centro. Encontrar el centro significa reconocer a una persona a quien escucharé. Porque todo comienza por ahí: escuchar. Escuchar significa abandonar la postura orgullosa de "yo ya lo sé" y "yo puedo hacerlo solo"...

Los científicos están descubriendo la naturaleza holográfica del universo, pero además, están haciéndolo porque quieren controlar el universo. Ellos aún están en plan de lucha: lucha contra la naturaleza misma. Pero no es ésa la actitud que necesitamos ahora, sino otra: debemos abandonar la infantil idea de independencia. Somos todos interdependientes, los unos de los otros. Yo no puedo satisfacer mis deseos de disfrute de manera individual, siempre necesito de otros. Incluso la perspectiva de "voy a satisfacerme" es incorrecta, porque es egoísta. Es por eso que en una entrada del año 2008 escribí:

"Verdadera felicidad significa saber disfrutar de la felicidad del otro".

No soy YO, somos NOSOTROS.