La ilusión, o Maya, la Matrix, tiene dos rostros, o en otras palabras, existen dos poderes de ilusión.
El segundo se llama Maha Maya y manifiesta este mundo material donde ahora tú y yo estamos, lector.
El primero se llama Yoga Maya y manifiesta el llamado mundo "espiritual" o mundos espirituales.
Ya he hablado de los mundos material y espiritual, lo haré de nuevo y de manera más completa para que no tengan que saltar mucho entre entradas.
El mundo material, este mundo, tiene por característica principal que todo es decadente. Todo tiene comienzo, duración intermedia y fin. En medio están las enfermedades y la vejez. Estos cuatro elementos son las "cuatro causas del sufrimiento material". Hay otras causas, como los fenómenos naturales (tormentas, etc.), el choque de intereses, etc.
Pero nacimiento, enfermedades, vejez y muerte tienen por característica que no pueden ser destruidos ni detenidos. Solamente pueden ser aplazados, en el caso de la vejez y la muerte, o aliviados, en el caso de la enfermedad, y ello no siempre, más bien azarosamente.
Es por todo ello que, la característica más importante para nosotros de este mundo es que en él se obtiene una sucesión de períodos cíclicos o azarosos de felicidad y sufrimiento. Para esta definición, estoy usando "felicidad" en el sentido de obtener lo que se desea y "sufrimiento" como obtener lo que no se desea. E incluso lo que se obtiene, no es de la magnitud que nos imaginamos, sino que podría ser calificado como un mero alivio a la situación general de sufrimiento…
Existe una ley que regula todo esto de manera individual, es la ley de la naturaleza o justicia natural y se llama ley de acción-reacción o karma. Ya la conocen. Es tan intrincada que es imposible describirla o calcularla, sólo un Ser Absoluto podría hacerlo. Esa ley por ser natural es impersonal y en ese sentido no es caprichosa ni injusta ni tiene misericordia alguna. Se cumple o se cumple. No importa si tú la conoces o no, o si crees que la dominas o no. Si tú actúas, recibirás la misma energía que emitiste de regreso, te harán lo que tú hiciste. Esta ley se aplica a todas las entidades vivientes, desde las plantas hasta los dioses (suponiendo que existen los dioses).
Ya he dicho que se aplica individualmente. No existe tal cosa como un "karma colectivo" o en otras palabras "pecado original" que se aplique a todos por causa de uno. NO: cada quien genera su propio destino y el de nadie más.
TODOS los seres están sujetos a esta ley. Es una Justicia tan perfecta, que incluso (si existiera) la Suprema Personalidad de Dios, el Dios final y omnipotente y sin causa, Él se ha sujetado a esta ley. En otra ocasión explicaré esto, porque es muy largo de explicar; pero básicamente él lo hace así porque si no, Él sería parcial para consigo mismo, dando un mal ejemplo de inijusticia…
El mundo espiritual es todo lo contrario a este mundo material. Es el mundo ideal, perfecto, donde todo es eterno, donde no hay ningún sufrimiento sino por el contrario, uno vive en constante dicha o bienaventuranza y tiene además momentos de verdadero éxtasis. Y, para cuando uno arriba a él, uno tiene todo el conocimiento que necesita para ser feliz, ni más ni menos. Uno también llega a este mundo con suficiente conocimiento como para no volver jamás a caer en ilusión "material".
El karma funciona también en el mundo espiritual, pero debido al estado de conciencia de sus habitantes, éstos jamás sufren malas reacciones, pues son infalibles y obran siempre correctamente y jamás incorrectamente. Ese estado de infalibilidad es lo que obtendremos al llegar a esta existencia espiritual. Tal infalibilidad puede ser también vivida en el seno del mundo material, cuando el alma o persona se ha purificado adecuadamente. El Bhagavad-Gita establece esto último.
El estado de conocimiento que uno tiene en el mundo espiritual se denomina "omnisciencia acotada" y el poder que uno tiene allí "omnipotencia acotada". Lo de "acotado" significa que uno es omnisciente en la medida que es necesario, y lo mismo en cuanto a poder: uno es omnipotente en su área específica de acción.
Las tradiciones teístas establecen que existe Uno que es absolutamente omnipotente, es decir omnipotente en todo sentido y área. Y que es absolutamente omnisciente. Este Uno es enteramente espiritual y jamás cae en ilusión ni obtiene cuerpo material. Por supuesto, siendo omnipotente, Él podría fingir estar ilusionado y nadie podría darse cuenta, ni siquiera la ilusión o Maya, quien está bajo su poder. Este Uno, se dice que desciende a este mundo periódicamente para realizar diversos fines y ocupaciones, en su forma original o en formas derivadas, llamadas "avataras"… No diré más sobre Él.
En el mundo espiritual, tendremos nuestros "cuerpos espirituales", que no son como estos cuerpos materiales, compuestos de venas, líquidos y cosas así. Tienen ciertas características pero yo aún no las conozco tanto como para largarme a hablar acerca de ello. El mundo espiritual está lleno de actividades deleitosas, divertidas, amorosas, pacíficas, y un sinfín de cualidades muy atractivas para todos. En el mundo espiritual también existen la trampa, engaño, el robo y demás, pero allí todo está tan bien organizado, que todos disfrutan todo el tiempo. Lo que no existe es la agresión o la muerte, nada relacionado con el nacimiento, enfermedad, vejez o muerte. Aún así, se explica que la variedad del mundo espiritual es mayor que la del mundo material. Para entender esto debe considerarse que existen innumerables planetas, todos diferentes, en el universo espiritual, hacia los cuales están fluyendo personas constantemente, cada vez que terminan su ciclo en el mundo material. De ese modo, la expansión del mundo espiritual es dinámica e inagotable.
El mundo espiritual es también una ilusión o Matrix. La ilusión funciona concediéndonos nuestros deseos, en la medida que son aprobados por quien es la fuente de todo (incluso de la ilusión). No es que nosotros controlamos o llegaremos a controlar la ilusión, sino que nosotros estamos y estaremos siempre bajo una situación de ilusión, en la medida que "existamos". Eso es porque no hay otra forma de "existir". Para quienes esto no es agradable, es posible simplemente, dejar de existir, pero ello implica la extinción de la conciencia individual, la cual retorna al Uno.
Para quienes aceptan la existencia como lo que es, un estar en ilusión, el mundo espiritual es el verdadero "paraíso", "cielo" o "mundo ideal" o "utopía". Está perfectamente organizado para una eterna y completa felicidad para todos. Parte del secreto consiste en aceptar el estado de ilusión. Luchar contra la ilusión es inútil, porque es luchar contra la existencia misma.
La ilusión no es nuestro enemigo ni nuestro carcelero, es nuestra madre.
En el mundo material:
Como buena madre, ella a veces nos da lo que queremos, en cierta medida, y a veces frustra nuestros deseos por ser inapropiados. El sufrimiento es la no aceptación de la frustración o de lo obtenido, la rebeldía contra ello, protesta, queja, proyección y todo ese acervo de mecanismos de nuestra mente para renegar de lo que la ilusión nos ofrece. También cuando uno hace las cosas realmente mal, por el karma uno debe sufrir terribles situaciones simplemente por haber hecho lo mismo a otros previamente, quizás en una vida anterior.
Siguiendo al Bhagavad-Gita, aceptar lo que se obtiene sin esfuerzo y no desear lo que no se tiene, es el secreto de la paz en este mundo. No es el secreto del éxtasis o la felicidad, pero es el secreto de esa felicidad llamada paz. El grado más básico de felicidad.
En el mundo espiritual:
Allí todo el mundo acepta la ilusión, de hecho ni siquiera saben que están en ilusión y si lo supieran, no les importaría. Su interés está totalmente en otra cosa. Su único interés es amar. Amar de maneras prácticas y efectivas. Por ello no hay conflicto con la ilusión en el mundo espiritual y por ello no hay sufrimiento. En otras palabras, hay aceptación.
Y muchas otras cosas, como agradecimiento, respeto, diversión, éxtasis, etc…
Seguiremos en otra entrada.
Polo sur de la re-evolución de nuestra conciencia. Libérate de la ilusión. Concibiendo una nueva base ética. Vinculamos a los sitios re-evolucionarios. Pueden escribirnos en privado a nadiedas@hotmail.com
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jueves, 4 de noviembre de 2010
Cómo liberarse de la ilusión (1)
Para liberarse de la ilusión se debe seguir este método:
1) Reconocer que estoy ilusionado, que no tengo poder de ilusión y que más bien la ilusión tiene poder sobre mí. Para entender este punto leer "La VERDAD acerca de la creación y la ilusión".
2) Reconocer que, si estoy ilusionado, entonces todo lo que creo puede o no ser cierto. En esta situación de confusión o no saber qué hacer, lo racional sería acudir a alguien por ayuda. Entonces, el segundo paso es reconocer que necesito a otro para que me ayude a salir de la ilusión, alguien que sepa cómo salir de la ilusión.
3) Buscar y discernir con mi inteligencia y mi corazón, quién es la persona apropiada para ser mi guía para salir de la ilusión. Existen muchas opciones disponibles, personas a quienes les agrada ser maestros y guías. Elige uno de ellos, pero ten en cuenta que muchos de ellos están total o parcialmente ilusionados y por lo tanto, muchos de ellos no son buenos guías para salir de la ilusión.
4) Cuando escribo estos textos, yo no estoy ilusionado, puedes confiar en mí. Yo no quiero ser tu guía para salir de la ilusión. Para eso debes buscar otra persona. Puedes empezar por los vínculos a los sitios y blogs re-evolucionarios que hay en la columna de la derecha de mi blog. También puedes buscar por ti mismo en tu vida "real" en vez de Internet. Yo no garantizo que los vínculos sean maestros no ilusionados, pero he trabajado mucho leyendo y seleccionando los sitios vinculados.
5) Cuando hallas elegido tu maestro, debes hacer lo que él te pida. Cada maestro tiene un estilo y una visión diferente, y aún así muchos de ellos ya están preparados o estarán preparados para librarte de la ilusión. Recuerda: debes hacer lo que él te pida o indique. No se trata de que creas o no creas en lo que te dice, sino de que HAGAS lo que te dice.
6) Yo también tengo mi maestro. De hecho hay una entrada en este blog que te guía hacia lo que él me ha enseñado.
7) Resumiendo: Acepta que eres limitado y que estás bajo el poder de la ilusión. Busca un maestro o guía que te ayude a liberarte de la ilusión. Haz lo que él te indique.
1) Reconocer que estoy ilusionado, que no tengo poder de ilusión y que más bien la ilusión tiene poder sobre mí. Para entender este punto leer "La VERDAD acerca de la creación y la ilusión".
2) Reconocer que, si estoy ilusionado, entonces todo lo que creo puede o no ser cierto. En esta situación de confusión o no saber qué hacer, lo racional sería acudir a alguien por ayuda. Entonces, el segundo paso es reconocer que necesito a otro para que me ayude a salir de la ilusión, alguien que sepa cómo salir de la ilusión.
3) Buscar y discernir con mi inteligencia y mi corazón, quién es la persona apropiada para ser mi guía para salir de la ilusión. Existen muchas opciones disponibles, personas a quienes les agrada ser maestros y guías. Elige uno de ellos, pero ten en cuenta que muchos de ellos están total o parcialmente ilusionados y por lo tanto, muchos de ellos no son buenos guías para salir de la ilusión.
4) Cuando escribo estos textos, yo no estoy ilusionado, puedes confiar en mí. Yo no quiero ser tu guía para salir de la ilusión. Para eso debes buscar otra persona. Puedes empezar por los vínculos a los sitios y blogs re-evolucionarios que hay en la columna de la derecha de mi blog. También puedes buscar por ti mismo en tu vida "real" en vez de Internet. Yo no garantizo que los vínculos sean maestros no ilusionados, pero he trabajado mucho leyendo y seleccionando los sitios vinculados.
5) Cuando hallas elegido tu maestro, debes hacer lo que él te pida. Cada maestro tiene un estilo y una visión diferente, y aún así muchos de ellos ya están preparados o estarán preparados para librarte de la ilusión. Recuerda: debes hacer lo que él te pida o indique. No se trata de que creas o no creas en lo que te dice, sino de que HAGAS lo que te dice.
6) Yo también tengo mi maestro. De hecho hay una entrada en este blog que te guía hacia lo que él me ha enseñado.
7) Resumiendo: Acepta que eres limitado y que estás bajo el poder de la ilusión. Busca un maestro o guía que te ayude a liberarte de la ilusión. Haz lo que él te indique.
La VERDAD sobre la creación y la ilusión
Juan y María están en la misma habitación. Juan desea un mundo rockero y áspero, María un mundo romántico y suave…
¿Cuál crees que será el resultado en el "mundo exterior"?
Respuesta:
Todo es ilusión, pero no es nuestra ilusión.
Todo es realidad. Nuestra es la ilusión.
La realidad es la realidad. Nuestra percepción es ilusión.
Nuestro deseo NO crea la realidad. La realidad es creada por el Uno.
Nosotros somos parte y provenimos del Uno, o también, nosotros somos parte y provenimos de Nadie. Cualquiera de las dos versiones es correcta.
Todos nosotros somos Todos.
Todos somos uno, pero no todos somos el Uno.
Uno hay uno sólo. Como su nombre indica: "Uno".
No dos, ni muchos, ni todos, sino Uno.
Hay estos tres absolutos: Nadie, Todos y Uno.
El Uno es "la más perfecta creación del Padre".
Nosotros no somos el Uno, sino partes suyas, o partes del Padre. Ambas versiones son correctas.
El Uno es el Amor.
No hay Amor donde hay sólo uno. Por eso, hay Dos. Entre dos, hay Amor.
Hay infinitas combinaciones de a dos.
Amor y Odio son dos.
A veces, entre dos hay Odio, a veces hay Amor. Ambas cosas son deseables.
El Amor es más poderoso que el Odio, ya que el Odio separa y el Amor une: Si te separas, eres menos poderoso, porque eres uno. Si te unes, eres más poderoso, porque eres más que uno.
Tú decides si quieres Amar u Odiar. Ambas cosas son deseables, pero los resultados son diferentes, tal como ya fue explicado y por otra razón:
El Amor lleva a la felicidad, es decir, a obtener siempre lo que se desea y nunca lo que no se desea.
El Odio lleva al sufrimiento, es decir, a obtener a veces lo que se desea y a veces lo que no se desea.
En este mundo y en este momento, existen personas que aman y personas que odian.
Tales personas están experimentando y han experimentado de tal manera, que saben que lo que digo es verdad.
En otras palabras, hay evidencia de que lo que digo es verdad.
Pero la evidencia implica un experimentador, y la experiencia no es transmisible bajo ningún concepto, sino que cada uno necesita experimentar por sí mismo si quiere evidencia. En muchos casos, no es posible replicar la experiencia o no es posible para algunos, por razones económicas por ejemplo.
La otra posibilidad, es creer en quien dice que experimentó la evidencia. Entonces, ya no hablamos de evidencia, sino de creencia.
Por lo tanto, basar nuestro conocimiento en evidencias es un método imperfecto, pues aún cuando tengamos todo el dinero del mundo, siempre habrá cosas que no podremos verificar por nosotros mismos, sino que tendremos que creer en otro experimentador.
En otras palabras, la ciencia es una forma de creencia. Es aquélla que se basa en creer solamente en lo que los sentidos verifican, especialmente la vista. Y no necesariamente mis sentidos, sino a veces solamente los sentidos de otro en quien creo.
Volviendo a cuando digo que hay evidencia de la verdad de lo que digo, esa evidencia sólo es válida para los que la han obtenido, y para todos aquéllos que crean en tales experimentadores.
Lo que muestra la evidencia es esto:
El Odio lleva al sufrimiento, es decir, a obtener a veces lo que se desea y a veces lo que no se desea.
Y de esto, aún no tenemos evidencia, ya que nadie sabe todavía lo que es Amor:
El Amor lleva a la felicidad, es decir, a obtener siempre lo que se desea y nunca lo que no se desea.
Si hay alguien que haya obtenido siempre lo que desea y nunca lo que no desea, que me escriba un comentario al respecto. Yo tomaré a esa persona como mi maestro, si es que le creo.
El estado al que se llega a través del Odio, recién descrito, es lo que propiamente se llama ilusión. Ilusión es entonces, que somos seres sufrientes. Que seamos seres sufrientes, es pura ilusión (en otra entrada hablaremos de esto más extensamente)...
Si tú estás sufriendo, si alguna vez sufres en tu vida, sólo una vez, entonces estás siendo víctima de la ilusión. Esto es: si sólo una vez obtienes en tu vida lo que no deseas, significa que
La ilusión está gobernando tu vida.
Cuando no hay ilusión, no hay sufrimiento.
Si tú dices: "yo creo la realidad alrededor mío", y tu realidad es que estás sufriendo de vez en cuando, eso quiere decir que estás ilusionado. La verdad es que
Nadie crea la realidad, y lo hace a través de su poder de ilusión.
El poder de ilusión es el poder de Nadie, y de nadie más.
Si tú crees que tienes poder de ilusión, pero a veces sufres en tu vida, estás ilusionado.
Si estás ilusionado, tú no tienes poder de ilusión, sino que la ilusión tiene poder sobre ti.
Te lo repito:
El poder de ilusión es el poder de Nadie, y de nadie más.
Firmado:
El Sirviente de Nadie (Nadie das)
¿Cuál crees que será el resultado en el "mundo exterior"?
Respuesta:
Todo es ilusión, pero no es nuestra ilusión.
Todo es realidad. Nuestra es la ilusión.
La realidad es la realidad. Nuestra percepción es ilusión.
Nuestro deseo NO crea la realidad. La realidad es creada por el Uno.
Nosotros somos parte y provenimos del Uno, o también, nosotros somos parte y provenimos de Nadie. Cualquiera de las dos versiones es correcta.
Todos nosotros somos Todos.
Todos somos uno, pero no todos somos el Uno.
Uno hay uno sólo. Como su nombre indica: "Uno".
No dos, ni muchos, ni todos, sino Uno.
Hay estos tres absolutos: Nadie, Todos y Uno.
El Uno es "la más perfecta creación del Padre".
Nosotros no somos el Uno, sino partes suyas, o partes del Padre. Ambas versiones son correctas.
El Uno es el Amor.
No hay Amor donde hay sólo uno. Por eso, hay Dos. Entre dos, hay Amor.
Hay infinitas combinaciones de a dos.
Amor y Odio son dos.
A veces, entre dos hay Odio, a veces hay Amor. Ambas cosas son deseables.
El Amor es más poderoso que el Odio, ya que el Odio separa y el Amor une: Si te separas, eres menos poderoso, porque eres uno. Si te unes, eres más poderoso, porque eres más que uno.
Tú decides si quieres Amar u Odiar. Ambas cosas son deseables, pero los resultados son diferentes, tal como ya fue explicado y por otra razón:
El Amor lleva a la felicidad, es decir, a obtener siempre lo que se desea y nunca lo que no se desea.
El Odio lleva al sufrimiento, es decir, a obtener a veces lo que se desea y a veces lo que no se desea.
En este mundo y en este momento, existen personas que aman y personas que odian.
Tales personas están experimentando y han experimentado de tal manera, que saben que lo que digo es verdad.
En otras palabras, hay evidencia de que lo que digo es verdad.
Pero la evidencia implica un experimentador, y la experiencia no es transmisible bajo ningún concepto, sino que cada uno necesita experimentar por sí mismo si quiere evidencia. En muchos casos, no es posible replicar la experiencia o no es posible para algunos, por razones económicas por ejemplo.
La otra posibilidad, es creer en quien dice que experimentó la evidencia. Entonces, ya no hablamos de evidencia, sino de creencia.
Por lo tanto, basar nuestro conocimiento en evidencias es un método imperfecto, pues aún cuando tengamos todo el dinero del mundo, siempre habrá cosas que no podremos verificar por nosotros mismos, sino que tendremos que creer en otro experimentador.
En otras palabras, la ciencia es una forma de creencia. Es aquélla que se basa en creer solamente en lo que los sentidos verifican, especialmente la vista. Y no necesariamente mis sentidos, sino a veces solamente los sentidos de otro en quien creo.
Volviendo a cuando digo que hay evidencia de la verdad de lo que digo, esa evidencia sólo es válida para los que la han obtenido, y para todos aquéllos que crean en tales experimentadores.
Lo que muestra la evidencia es esto:
El Odio lleva al sufrimiento, es decir, a obtener a veces lo que se desea y a veces lo que no se desea.
Y de esto, aún no tenemos evidencia, ya que nadie sabe todavía lo que es Amor:
El Amor lleva a la felicidad, es decir, a obtener siempre lo que se desea y nunca lo que no se desea.
Si hay alguien que haya obtenido siempre lo que desea y nunca lo que no desea, que me escriba un comentario al respecto. Yo tomaré a esa persona como mi maestro, si es que le creo.
El estado al que se llega a través del Odio, recién descrito, es lo que propiamente se llama ilusión. Ilusión es entonces, que somos seres sufrientes. Que seamos seres sufrientes, es pura ilusión (en otra entrada hablaremos de esto más extensamente)...
Si tú estás sufriendo, si alguna vez sufres en tu vida, sólo una vez, entonces estás siendo víctima de la ilusión. Esto es: si sólo una vez obtienes en tu vida lo que no deseas, significa que
La ilusión está gobernando tu vida.
Cuando no hay ilusión, no hay sufrimiento.
Si tú dices: "yo creo la realidad alrededor mío", y tu realidad es que estás sufriendo de vez en cuando, eso quiere decir que estás ilusionado. La verdad es que
Nadie crea la realidad, y lo hace a través de su poder de ilusión.
El poder de ilusión es el poder de Nadie, y de nadie más.
Si tú crees que tienes poder de ilusión, pero a veces sufres en tu vida, estás ilusionado.
Si estás ilusionado, tú no tienes poder de ilusión, sino que la ilusión tiene poder sobre ti.
Te lo repito:
El poder de ilusión es el poder de Nadie, y de nadie más.
Firmado:
El Sirviente de Nadie (Nadie das)
miércoles, 27 de octubre de 2010
OK ya entendí lo de la ilusión. ¿Y ahora qué?
Si has leído mis entradas "El universo holgráfico. La Ilusión. Nosotros" y "La verdadera perfección y sentido de la "ilusión"", entonces habrás comprendido lo siguiente:
1) La "realidad" que perciben nuestros sentidos es una proyección holográfica del campo de conciencia en el espacio-tiempo (véanse los últimos descubrimientos y teorías de la física cuántica, por ejemplo en los videos que vinculo en mi canal de youtube, a la derecha).
2) La realidad (sin comillas) es que no somos los reyes del universo, más bien se trata de que nos hemos enredado a nosotros mismos con nuestras propias creaciones, y estamos o estuvimos a punto de autodestruirnos o, mejor dicho, tener que empezar todo de nuevo.
Si esto es así, ¿qué solución tenemos?... Bien, antes de hablar de soluciones, aclaremos aún más cuál es el problema. La autodestrucción no es el mayor problema, al fin y al cabo, simplemente sería tener que empezar todo de nuevo. El problema es que existen caminos sin retorno, espirales hacia pozos profundos de donde ni dios podría sacarnos sin forzar nuestra libertad de elección (si es que dios existe).
Por ejemplo, existen ciertas líneas filosóficas que hablan de que todo es relativo. Estos pensamientos ahondan en esta visión a punto tal, que no dejan opción, ya que ponen en duda total la posibilidad de comprender nada de nada, debido a que "todo son puntos de vista", "todo pensamiento está contaminado de parcialidad y categorías que modifican los hechos en sí" y "todo pensamiento es condicionado" y argumentos similares. Al mismo tiempo, cierran toda posibilidad de una intervención exterior que nos ayude a liberarnos del ensimismamiento. Como dije, un peligroso pozo auto-referencial (o sea: egocentrismo extremo).
Otros pensamientos ahondan más aún el ensimismamiento, por el lado emotivo, resultando en profundas depresiones.
Finalmente, están los que propulsan la idea de la nada y el nirvana. Estos pensadores son de larga data y se los ha categorizado ya como "nihilistas". El objetivo según ellos es lograr "pensar en nada", "hacer nada" y en definitiva, liberarse de la existencia holográfica y volverse "uno con el ser", tal como "una gota se funde en el océano".
Todas estas líneas nos llevan a situaciones de complicada solución, si bien la última, el nihilismo, se soluciona rápidamente cuando, después de aburrirse por un tiempo en "la nada", la persona retorna al mundo exterior y se dedica a actividades filantrópicas. Lo cual es algo positivo...
Así pues, ¿qué hacer entonces? Si todo es una ilusión, ¿qué sentido tiene la existencia?
Ésa es la pregunta del millón: ¿Qué sentido tiene la existencia? Intentaremos responder de manera sucinta, así la entrada no se alarga, y ampliaremos en otras entradas.
Esta existencia que ahora tú, lector, y yo, tenemos, se denomina "existencia material". El mundo en el cual nos encontramos se denomina igualmente "mundo material", y la energía que lo conforma se llama "energía material". El término "material" se refiere a ciertas características de esta energía y mundo, tales como que cambia constantemente produciendo la decadencia de todo lo que hay (podredumbre, decadencia, vejez), que es insípida en sí misma (ya que es muerta, sin vida) y que es fuente de ignorancia, obscuridad. Esto es sólo un sumario, en realidad es más complejo...
Tal como existe este "mundo material", existe otro mundo o realidad existencial llamado "mundo espiritual", conformado por "energía espiritual". El término "espiritual" se refiere a características que, obviamente, son opuestas a las del mundo "material". Por ejemplo: es eternamente constante en su juventud (no hay nacimiento ni muerte, ni decadencia ni vejez), es sabroso o lleno de ananda (suele traducirse como "bienaventuranza" o directamente "felicidad") y allí todos tienen conocimiento pleno.
El mundo espiritual es similar a este mundo material en su conformación. Mejor dicho, es al revés: este mundo es similar a aquél, si bien está "distorsionado". Se dice entonces que es (somos) como una multitud de espejos que reflejan al mundo espiritual, pero son espejos con variaciones en sus superficies que distorsionan (distorsionamos) los sujetos y objetos espirituales. El mundo espiritual es más variado y emocionante que el mundo material. Seguiremos explicando esto en otras entradas...
El sentido de la existencia en este "mundo material" es que experimentemos. Efectivamente, para funcionar perfectamente, el mundo espiritual necesita que sus habitantes sigan ciertas reglas. Cuando alguien no quiere seguirlas, dicha persona "cae" o entra en este mundo material. Aquí está permitido hacer cualquier cosa, y nadie te va a sacar de aquí si tú no quieres. Pero, tanto aquí como en el mundo espiritual, existe la única ley universal: la ley de acción-reacción o ley del karma, la cual ya hemos explicado en entradas anteriores. Lo cual significa que todo lo que te sucede te lo has buscado tú mismo. Al comienzo, la entidad viviente se niega a aceptar esto, prefiere echar culpas a otros por su situación. Dicha actitud no le sirve de nada, porque al fin y al cabo sigue sufriendo igual (la naturaleza es imparcial). El momento en el cual la entidad viviente acepta esta ley, significa un cambio total en su vida, más que nada porque aceptar esta ley significa aceptar recibir este conocimiento de otra persona.
En otras palabras: el verdadero sentido de la existencia no puede ser hallado por una persona en soledad. Es necesario recibir ese tipo de conocimiento de otra persona, la cual ya haya pasado por todas las etapas de dicho descubrimiento. Todas las corrientes filosóficas que pueden ayudarte a salir de la ilusión, incluso las películas que hablan sobre este tema, te plantean lo mismo: necesitas que otra persona te muestre el camino.
Este mundo material está conformado de tal manera, que tiende a enseñarte lo contrario. Toda tu vida haz sido bombardeado con la idea de que no necesitas a nadie para lograrlo, y es por esa razón que ahora te rebelas contra mis palabras. Dicho de otro modo, tú no aceptas ayuda externa, porque alguien o muchos te dijeron que no debías hacerlo. Tú estás obedeciendo a esas personas y por eso no quieres aceptar que necesitas a otra persona, una que no te engañe, para poder salir del laberinto de la ilusión o engaño.
Si no me crees, sigue dando tumbos por allí otro rato u otras vidas más. Yo tengo todo el tiempo del mundo, yo no soy alguien en particular, yo soy solamente la voz del maestro. "La voz del maestro" te seguirá a donde quiera que vayas, ahora o dentro de cinco mil años. Estuvo contigo hace miles de años y seguirá contigo siempre, sea yo u otra persona quien la encarne. Porque te queremos, porque queremos verte libre de la ilusión, consciente de tu eternidad, felicidad inmanente y plenitud de conocimiento...
Seguiremos en la siguiente entrada.
1) La "realidad" que perciben nuestros sentidos es una proyección holográfica del campo de conciencia en el espacio-tiempo (véanse los últimos descubrimientos y teorías de la física cuántica, por ejemplo en los videos que vinculo en mi canal de youtube, a la derecha).
2) La realidad (sin comillas) es que no somos los reyes del universo, más bien se trata de que nos hemos enredado a nosotros mismos con nuestras propias creaciones, y estamos o estuvimos a punto de autodestruirnos o, mejor dicho, tener que empezar todo de nuevo.
Si esto es así, ¿qué solución tenemos?... Bien, antes de hablar de soluciones, aclaremos aún más cuál es el problema. La autodestrucción no es el mayor problema, al fin y al cabo, simplemente sería tener que empezar todo de nuevo. El problema es que existen caminos sin retorno, espirales hacia pozos profundos de donde ni dios podría sacarnos sin forzar nuestra libertad de elección (si es que dios existe).
Por ejemplo, existen ciertas líneas filosóficas que hablan de que todo es relativo. Estos pensamientos ahondan en esta visión a punto tal, que no dejan opción, ya que ponen en duda total la posibilidad de comprender nada de nada, debido a que "todo son puntos de vista", "todo pensamiento está contaminado de parcialidad y categorías que modifican los hechos en sí" y "todo pensamiento es condicionado" y argumentos similares. Al mismo tiempo, cierran toda posibilidad de una intervención exterior que nos ayude a liberarnos del ensimismamiento. Como dije, un peligroso pozo auto-referencial (o sea: egocentrismo extremo).
Otros pensamientos ahondan más aún el ensimismamiento, por el lado emotivo, resultando en profundas depresiones.
Finalmente, están los que propulsan la idea de la nada y el nirvana. Estos pensadores son de larga data y se los ha categorizado ya como "nihilistas". El objetivo según ellos es lograr "pensar en nada", "hacer nada" y en definitiva, liberarse de la existencia holográfica y volverse "uno con el ser", tal como "una gota se funde en el océano".
Todas estas líneas nos llevan a situaciones de complicada solución, si bien la última, el nihilismo, se soluciona rápidamente cuando, después de aburrirse por un tiempo en "la nada", la persona retorna al mundo exterior y se dedica a actividades filantrópicas. Lo cual es algo positivo...
Así pues, ¿qué hacer entonces? Si todo es una ilusión, ¿qué sentido tiene la existencia?
Ésa es la pregunta del millón: ¿Qué sentido tiene la existencia? Intentaremos responder de manera sucinta, así la entrada no se alarga, y ampliaremos en otras entradas.
Esta existencia que ahora tú, lector, y yo, tenemos, se denomina "existencia material". El mundo en el cual nos encontramos se denomina igualmente "mundo material", y la energía que lo conforma se llama "energía material". El término "material" se refiere a ciertas características de esta energía y mundo, tales como que cambia constantemente produciendo la decadencia de todo lo que hay (podredumbre, decadencia, vejez), que es insípida en sí misma (ya que es muerta, sin vida) y que es fuente de ignorancia, obscuridad. Esto es sólo un sumario, en realidad es más complejo...
Tal como existe este "mundo material", existe otro mundo o realidad existencial llamado "mundo espiritual", conformado por "energía espiritual". El término "espiritual" se refiere a características que, obviamente, son opuestas a las del mundo "material". Por ejemplo: es eternamente constante en su juventud (no hay nacimiento ni muerte, ni decadencia ni vejez), es sabroso o lleno de ananda (suele traducirse como "bienaventuranza" o directamente "felicidad") y allí todos tienen conocimiento pleno.
El mundo espiritual es similar a este mundo material en su conformación. Mejor dicho, es al revés: este mundo es similar a aquél, si bien está "distorsionado". Se dice entonces que es (somos) como una multitud de espejos que reflejan al mundo espiritual, pero son espejos con variaciones en sus superficies que distorsionan (distorsionamos) los sujetos y objetos espirituales. El mundo espiritual es más variado y emocionante que el mundo material. Seguiremos explicando esto en otras entradas...
El sentido de la existencia en este "mundo material" es que experimentemos. Efectivamente, para funcionar perfectamente, el mundo espiritual necesita que sus habitantes sigan ciertas reglas. Cuando alguien no quiere seguirlas, dicha persona "cae" o entra en este mundo material. Aquí está permitido hacer cualquier cosa, y nadie te va a sacar de aquí si tú no quieres. Pero, tanto aquí como en el mundo espiritual, existe la única ley universal: la ley de acción-reacción o ley del karma, la cual ya hemos explicado en entradas anteriores. Lo cual significa que todo lo que te sucede te lo has buscado tú mismo. Al comienzo, la entidad viviente se niega a aceptar esto, prefiere echar culpas a otros por su situación. Dicha actitud no le sirve de nada, porque al fin y al cabo sigue sufriendo igual (la naturaleza es imparcial). El momento en el cual la entidad viviente acepta esta ley, significa un cambio total en su vida, más que nada porque aceptar esta ley significa aceptar recibir este conocimiento de otra persona.
En otras palabras: el verdadero sentido de la existencia no puede ser hallado por una persona en soledad. Es necesario recibir ese tipo de conocimiento de otra persona, la cual ya haya pasado por todas las etapas de dicho descubrimiento. Todas las corrientes filosóficas que pueden ayudarte a salir de la ilusión, incluso las películas que hablan sobre este tema, te plantean lo mismo: necesitas que otra persona te muestre el camino.
Este mundo material está conformado de tal manera, que tiende a enseñarte lo contrario. Toda tu vida haz sido bombardeado con la idea de que no necesitas a nadie para lograrlo, y es por esa razón que ahora te rebelas contra mis palabras. Dicho de otro modo, tú no aceptas ayuda externa, porque alguien o muchos te dijeron que no debías hacerlo. Tú estás obedeciendo a esas personas y por eso no quieres aceptar que necesitas a otra persona, una que no te engañe, para poder salir del laberinto de la ilusión o engaño.
Si no me crees, sigue dando tumbos por allí otro rato u otras vidas más. Yo tengo todo el tiempo del mundo, yo no soy alguien en particular, yo soy solamente la voz del maestro. "La voz del maestro" te seguirá a donde quiera que vayas, ahora o dentro de cinco mil años. Estuvo contigo hace miles de años y seguirá contigo siempre, sea yo u otra persona quien la encarne. Porque te queremos, porque queremos verte libre de la ilusión, consciente de tu eternidad, felicidad inmanente y plenitud de conocimiento...
Seguiremos en la siguiente entrada.
lunes, 25 de octubre de 2010
La verdadera perfección y sentido de la "ilusión"
Ya hemos explicado a grandes rasgos la conformación ilusoria de la realidad, o en términos de los físicos, "universo holográfico". Hemos mencionado que luchar contra dicha ilusión es inútil. Lo es, porque la existencia implica ilusión, proyección de los deseos y las ideas sobre un espacio-tiempo a nuestro alrededor.
Hay otro sentido de la palabra ilusión, y es más importante. Ilusión, o en sánscrito "maya" significa "lo que no es". Se aplica entonces no solamente a la ilusión sensorial, sino también y más propiamente a la percepción en sí. La percepción es un acto complejo. Sentir, usar los cinco sentidos para recabar información del contexto, del afuera, es sólo el primer paso. Existe un segundo nivel. Ya hemos explicado esto en parte: algunas personas no han pasado del mundo de los sentidos, viven para ellos. Otros se hallan al nivel de la mente. Vamos a explicar un poco esto, pero no demasiado.
La mente es una pequeña máquina. Está diseñada para servir como instrumento de recogida de datos, procesamiento de esos datos, y devolución de resultados. El procesamiento tiene varios aspectos tales como análisis (diferentes clases de análisis), comparaciones, ordenación, mezcla, creación, síntesis... Además de todo esto, que son procesos cognitivos, está la conexión entre la mente y los sentimientos, que es otro complejo que no voy a explicar ahora. Básicamente, los sentimientos son el opuesto de los pensamientos. Lo "mental" es propiamente "masculino" o "hemisferio izquierdo del cerebro" (tomen esto como meras categorías, nada más); lo "emotivo" es "femenino" o "derecho", también se puede entender lo emotivo como "del corazón". Así que vemos personas puramente "mentales", puramente "sentimentales" y mezcla de los dos. Recordemos que somos todos partes de un todo. Así que cuando estamos actuando como procesadores de información, ya sea a nivel mental o sentimental, estamos cumpliendo una función en ese todo. Así como si fuéramos partes de un cuerpo gigantesco, cósmico, digamos en este momento yo estoy siendo como una neurona o centro neuronal que procesa información, analiza, expone, para ustedes. Y ustedes están actuando como receptores de información, escuchando atentamente lo que digo (¿es así?) :p
El todo está aprendiendo esto, a través de mí produciendo este conocimiento en este momento, a través de otros leyendo lo que produje. ¿Pero cuál todo? Obviamente, aquél todo que no sabía esto... Si existe una persona absoluta o suprema, como se concibe en las religiones, esa persona no necesita aprender esto, El o Ella ya lo sabe... por el contrario somos nosotros los que necesitamos aprenderlo... Dejaremos abierta esta cuestión por ahora...
Algunos investigadores en neuropsicología y afines se plantearon un día que, al final de cuentas, lo que permanece son las ideas. Nosotros somos, al fin y al cabo, una especie de computadoras refinadas. Por ejemplo una computadora, uno le ingresa información, ella la procesa, exhibe algunos resultados en pantalla u otro dispositivo... Hace esto por un tiempo, hasta que "muere" (se torna obsoleta); pero entonces, aunque la computadora ya no es más útil, la información queda. Simplemente la pasamos al disco de la siguiente computadora y sigue... A esto lo llamaron el "gobierno de los memes" o "la eternidad de los memes". Entendían por "memes" una idea o grupo de ideas con cierto potencial, que perduraban en el tiempo usando diversos medios de soporte físico, y entre estos meidos de soporte físico ¡estamos nosotros! En otras palabras, somos receptáculos y transmisores de "memes" o ideas. Las ideas pueden durar siglos, incluso todo el tiempo del universo (por ejemplo las ideas de caos y orden son ancestrales). Nosotros duramos apenas unos momentos en comparación con ellas, y de hecho ellas parecen "usarnos" para su perpetuación... Así que después de todo, ¿nosotros creamos a las ideas o ellas nos crean a nosotros?... inquietante pregunta, pero nos permite reevaluar nuestra posición en el universo. Evidentemente, no somos los reyes del universo.
Este habernos creído y seguir creyéndonos como el centro del universo, o en otras palabras, DIOS, este autoendiosamiento nuestro, es un tipo de ilusión y uno muy muy grave. Es de hecho la esencia de nuestra errada actitud hacia la naturaleza y la existencia y que nos está llevando -o quizás nos estaba llevando- hacia nuestra autodestrucción (o sea, a tener que empezar todo de nuevo, "game over").
A ver, a ver, dirán los más perspicaces: ¿no nos habías dicho que, todos unidos, éramos "dios"? Bien, debo desvelar cómo funciona mi enseñanza: el conocimiento tal como yo lo entiendo es una espiral: primero entendemos "blanco versus negro", luego avanzamos a través de otros temas, luego completamos el círculo, pero ya estamos más arriba, entonces, el mismo tema, pero esta vez, es "blanco y negro". Otra vuelta y ahora hay grises en medio, otra más y hay colores, otra y aparece la luz no visible (infrarrojos y ultravioleta)...
Ahora hemos descubierto un nuevo elemento que no comprendíamos: el mundo de las ideas no está ahí para que, manejándolo, controlemos la realidad... por el contrario, hasta parece la relación opuesta: las ideas nos manejan, nos utilizan como meros transmisores en una lucha de ellas entre sí por la supremacía.
Porque si se observa atentamente, estas ideas se oponen entre sí, entonces ellas luchan por expandirse a costa de sus opuestos. El orden quiere ordenar todo, el caos quiere desordenar todo... y nosotros en el medio, nos "afiliamos" al orden o al caos, y estamos dispuestos a dar la vida por ellos... ésta es la patética realidad de la humanidad hasta no hace mucho tiempo y aún hoy, todavía... e iré más lejos: si es que existen los semidioses y los demonios, ellos están en el mismo juego, sólo que con "juguetes" de alta tecnología, tales como rayos y armas divinas...
En otras palabras, hemos creado un mundo que ahora es nuestro Amo. Nos hemos sometido a esclavitud a nosotros mismos... eso, queridos lectores, es la verdadera perfección y sentido de la "ilusión".
Hay otro sentido de la palabra ilusión, y es más importante. Ilusión, o en sánscrito "maya" significa "lo que no es". Se aplica entonces no solamente a la ilusión sensorial, sino también y más propiamente a la percepción en sí. La percepción es un acto complejo. Sentir, usar los cinco sentidos para recabar información del contexto, del afuera, es sólo el primer paso. Existe un segundo nivel. Ya hemos explicado esto en parte: algunas personas no han pasado del mundo de los sentidos, viven para ellos. Otros se hallan al nivel de la mente. Vamos a explicar un poco esto, pero no demasiado.
La mente es una pequeña máquina. Está diseñada para servir como instrumento de recogida de datos, procesamiento de esos datos, y devolución de resultados. El procesamiento tiene varios aspectos tales como análisis (diferentes clases de análisis), comparaciones, ordenación, mezcla, creación, síntesis... Además de todo esto, que son procesos cognitivos, está la conexión entre la mente y los sentimientos, que es otro complejo que no voy a explicar ahora. Básicamente, los sentimientos son el opuesto de los pensamientos. Lo "mental" es propiamente "masculino" o "hemisferio izquierdo del cerebro" (tomen esto como meras categorías, nada más); lo "emotivo" es "femenino" o "derecho", también se puede entender lo emotivo como "del corazón". Así que vemos personas puramente "mentales", puramente "sentimentales" y mezcla de los dos. Recordemos que somos todos partes de un todo. Así que cuando estamos actuando como procesadores de información, ya sea a nivel mental o sentimental, estamos cumpliendo una función en ese todo. Así como si fuéramos partes de un cuerpo gigantesco, cósmico, digamos en este momento yo estoy siendo como una neurona o centro neuronal que procesa información, analiza, expone, para ustedes. Y ustedes están actuando como receptores de información, escuchando atentamente lo que digo (¿es así?) :p
El todo está aprendiendo esto, a través de mí produciendo este conocimiento en este momento, a través de otros leyendo lo que produje. ¿Pero cuál todo? Obviamente, aquél todo que no sabía esto... Si existe una persona absoluta o suprema, como se concibe en las religiones, esa persona no necesita aprender esto, El o Ella ya lo sabe... por el contrario somos nosotros los que necesitamos aprenderlo... Dejaremos abierta esta cuestión por ahora...
Algunos investigadores en neuropsicología y afines se plantearon un día que, al final de cuentas, lo que permanece son las ideas. Nosotros somos, al fin y al cabo, una especie de computadoras refinadas. Por ejemplo una computadora, uno le ingresa información, ella la procesa, exhibe algunos resultados en pantalla u otro dispositivo... Hace esto por un tiempo, hasta que "muere" (se torna obsoleta); pero entonces, aunque la computadora ya no es más útil, la información queda. Simplemente la pasamos al disco de la siguiente computadora y sigue... A esto lo llamaron el "gobierno de los memes" o "la eternidad de los memes". Entendían por "memes" una idea o grupo de ideas con cierto potencial, que perduraban en el tiempo usando diversos medios de soporte físico, y entre estos meidos de soporte físico ¡estamos nosotros! En otras palabras, somos receptáculos y transmisores de "memes" o ideas. Las ideas pueden durar siglos, incluso todo el tiempo del universo (por ejemplo las ideas de caos y orden son ancestrales). Nosotros duramos apenas unos momentos en comparación con ellas, y de hecho ellas parecen "usarnos" para su perpetuación... Así que después de todo, ¿nosotros creamos a las ideas o ellas nos crean a nosotros?... inquietante pregunta, pero nos permite reevaluar nuestra posición en el universo. Evidentemente, no somos los reyes del universo.
Este habernos creído y seguir creyéndonos como el centro del universo, o en otras palabras, DIOS, este autoendiosamiento nuestro, es un tipo de ilusión y uno muy muy grave. Es de hecho la esencia de nuestra errada actitud hacia la naturaleza y la existencia y que nos está llevando -o quizás nos estaba llevando- hacia nuestra autodestrucción (o sea, a tener que empezar todo de nuevo, "game over").
A ver, a ver, dirán los más perspicaces: ¿no nos habías dicho que, todos unidos, éramos "dios"? Bien, debo desvelar cómo funciona mi enseñanza: el conocimiento tal como yo lo entiendo es una espiral: primero entendemos "blanco versus negro", luego avanzamos a través de otros temas, luego completamos el círculo, pero ya estamos más arriba, entonces, el mismo tema, pero esta vez, es "blanco y negro". Otra vuelta y ahora hay grises en medio, otra más y hay colores, otra y aparece la luz no visible (infrarrojos y ultravioleta)...
Ahora hemos descubierto un nuevo elemento que no comprendíamos: el mundo de las ideas no está ahí para que, manejándolo, controlemos la realidad... por el contrario, hasta parece la relación opuesta: las ideas nos manejan, nos utilizan como meros transmisores en una lucha de ellas entre sí por la supremacía.
Porque si se observa atentamente, estas ideas se oponen entre sí, entonces ellas luchan por expandirse a costa de sus opuestos. El orden quiere ordenar todo, el caos quiere desordenar todo... y nosotros en el medio, nos "afiliamos" al orden o al caos, y estamos dispuestos a dar la vida por ellos... ésta es la patética realidad de la humanidad hasta no hace mucho tiempo y aún hoy, todavía... e iré más lejos: si es que existen los semidioses y los demonios, ellos están en el mismo juego, sólo que con "juguetes" de alta tecnología, tales como rayos y armas divinas...
En otras palabras, hemos creado un mundo que ahora es nuestro Amo. Nos hemos sometido a esclavitud a nosotros mismos... eso, queridos lectores, es la verdadera perfección y sentido de la "ilusión".
sábado, 23 de octubre de 2010
El universo holográfico. La ilusión. Nosotros
Mucho se está hablando por estos días de la realidad como una proyección holográfica de nuestras mentes. Esta idea es buena, adecuada al momento, pero inexacta.
Por otro lado conocemos ya desde la película "Matrix" la idea de una fuerza superior que nos mantiene ilusionados, atrapados en el universo holográfico, vaya a saberse con qué propósito.
¿Cuál es la realidad? ¿Qué papel jugamos nosotros?
Como explicamos en la entrada anterior, tenemos básicamente tres poderes: desear, pensar y sentir. Todo empieza por nuestros deseos. A partir de ellos, con nuestro pensamiento elaboramos ideas. Estas ideas de un modo u otro terminan materializándose (ya explicaremos esto a su debido tiempo). Finalmente, al relacionarnos con el mundo exterior "sentimos" experiencias más o menos placenteras. Y ése es nuestro verdadero objetivo. En el fondo somos todos hedonistas. Incluso el estoico, es simplemente alguien que ha quedado atrapado en un rincón del laberinto holográfico. Al verse sin salida, decide "soportar" lo que venga, pero en su interior el deseo es de disfrutar.
Es por eso que los grandes maestros orientales nos advierten contra el "disfrute de los sentidos", no por el disfrute en sí, sino por pretender hacerlo de manera "separada". En otras palabras, "egoísta". Hoy en día abundan esas falsas filosofías o religiones que nos dicen que simplemente debemos desear intensamente y que el universo nos dará todo lo que queramos. Eso no es así: el deseo conjunto de "la entidad viviente" total es más importante y más poderoso que el deseo de una entidad viviente particular. En la medida que nuestro deseo armonice con el deseo total, entonces se cumplirá, en esa medida.
El problema para nosotros es que no hemos aprendido cómo armonizar nuestro campo total de deseos. El modo de hacerlo es muy sencillo: tan sólo hay que encontrar nuestro "centro". Ésta es una tarea totalmente individual. Cada quien debe buscar hasta encontrar su centro. Encontrar el centro significa reconocer a una persona a quien escucharé. Porque todo comienza por ahí: escuchar. Escuchar significa abandonar la postura orgullosa de "yo ya lo sé" y "yo puedo hacerlo solo"...
Los científicos están descubriendo la naturaleza holográfica del universo, pero además, están haciéndolo porque quieren controlar el universo. Ellos aún están en plan de lucha: lucha contra la naturaleza misma. Pero no es ésa la actitud que necesitamos ahora, sino otra: debemos abandonar la infantil idea de independencia. Somos todos interdependientes, los unos de los otros. Yo no puedo satisfacer mis deseos de disfrute de manera individual, siempre necesito de otros. Incluso la perspectiva de "voy a satisfacerme" es incorrecta, porque es egoísta. Es por eso que en una entrada del año 2008 escribí:
"Verdadera felicidad significa saber disfrutar de la felicidad del otro".
No soy YO, somos NOSOTROS.
Por otro lado conocemos ya desde la película "Matrix" la idea de una fuerza superior que nos mantiene ilusionados, atrapados en el universo holográfico, vaya a saberse con qué propósito.
¿Cuál es la realidad? ¿Qué papel jugamos nosotros?
Como explicamos en la entrada anterior, tenemos básicamente tres poderes: desear, pensar y sentir. Todo empieza por nuestros deseos. A partir de ellos, con nuestro pensamiento elaboramos ideas. Estas ideas de un modo u otro terminan materializándose (ya explicaremos esto a su debido tiempo). Finalmente, al relacionarnos con el mundo exterior "sentimos" experiencias más o menos placenteras. Y ése es nuestro verdadero objetivo. En el fondo somos todos hedonistas. Incluso el estoico, es simplemente alguien que ha quedado atrapado en un rincón del laberinto holográfico. Al verse sin salida, decide "soportar" lo que venga, pero en su interior el deseo es de disfrutar.
Es por eso que los grandes maestros orientales nos advierten contra el "disfrute de los sentidos", no por el disfrute en sí, sino por pretender hacerlo de manera "separada". En otras palabras, "egoísta". Hoy en día abundan esas falsas filosofías o religiones que nos dicen que simplemente debemos desear intensamente y que el universo nos dará todo lo que queramos. Eso no es así: el deseo conjunto de "la entidad viviente" total es más importante y más poderoso que el deseo de una entidad viviente particular. En la medida que nuestro deseo armonice con el deseo total, entonces se cumplirá, en esa medida.
El problema para nosotros es que no hemos aprendido cómo armonizar nuestro campo total de deseos. El modo de hacerlo es muy sencillo: tan sólo hay que encontrar nuestro "centro". Ésta es una tarea totalmente individual. Cada quien debe buscar hasta encontrar su centro. Encontrar el centro significa reconocer a una persona a quien escucharé. Porque todo comienza por ahí: escuchar. Escuchar significa abandonar la postura orgullosa de "yo ya lo sé" y "yo puedo hacerlo solo"...
Los científicos están descubriendo la naturaleza holográfica del universo, pero además, están haciéndolo porque quieren controlar el universo. Ellos aún están en plan de lucha: lucha contra la naturaleza misma. Pero no es ésa la actitud que necesitamos ahora, sino otra: debemos abandonar la infantil idea de independencia. Somos todos interdependientes, los unos de los otros. Yo no puedo satisfacer mis deseos de disfrute de manera individual, siempre necesito de otros. Incluso la perspectiva de "voy a satisfacerme" es incorrecta, porque es egoísta. Es por eso que en una entrada del año 2008 escribí:
"Verdadera felicidad significa saber disfrutar de la felicidad del otro".
No soy YO, somos NOSOTROS.
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