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viernes, 5 de noviembre de 2010

La ciencia (en palabras de Einstein)

"La Ciencia es una tentativa en el sentido de lograr que la caótica diversidad de nuestras experiencias sensoriales corresponda a un sistema de pensamiento lógicamente ordenado."

En otras palabras, la ciencia no sabe la verdad acerca de la realidad, es sólo una posible lectura, tal como el pensamiento mítico-mágico es otra posible lectura.

"La realidad es simplemente una ilusión, aunque muy persistente."


O sea que Einstein ya lo sabía, ¡mirá vos!


"Hasta donde la ley de las matemáticas se refiere a la realidad, esta no es exacta; y cuando las leyes de la matemática son exactas, estas no se refieren a la realidad."


Las matemáticas no son absolutas...


"La ciencia sin religión está coja y la religión sin ciencia está ciega."

Curiosa frase, me recuerda la de mi maestro: "Estados Unidos es un ciego y la India un cojo. Si uniéramos ambos, cambiaría el mundo totalmente". Nótese, que está invertido (tomando USA por la ciencia e India por la religión). Cuestión de puntos de vista, supongo... ¿o no?

¿usted qué opina?

(Tomados del sitio "Humanismo y conectividad", cuyo vínculo encontrarán a la derecha en la lista de vínculos, allí hay mucho más Einstein).

jueves, 4 de noviembre de 2010

La VERDAD sobre la creación y la ilusión

Juan y María están en la misma habitación. Juan desea un mundo rockero y áspero, María un mundo romántico y suave…


¿Cuál crees que será el resultado en el "mundo exterior"?

Respuesta:

Todo es ilusión, pero no es nuestra ilusión.
Todo es realidad. Nuestra es la ilusión.
La realidad es la realidad. Nuestra percepción es ilusión.
Nuestro deseo NO crea la realidad. La realidad es creada por el Uno.
Nosotros somos parte y provenimos del Uno, o también, nosotros somos parte y provenimos de Nadie. Cualquiera de las dos versiones es correcta.
Todos nosotros somos Todos.
Todos somos uno, pero no todos somos el Uno.
Uno hay uno sólo. Como su nombre indica: "Uno".
No dos, ni muchos, ni todos, sino Uno.

Hay estos tres absolutos: Nadie, Todos y Uno.

El Uno es "la más perfecta creación del Padre".
Nosotros no somos el Uno, sino partes suyas, o partes del Padre. Ambas versiones son correctas.
El Uno es el Amor.
No hay Amor donde hay sólo uno. Por eso, hay Dos. Entre dos, hay Amor.
Hay infinitas combinaciones de a dos.
Amor y Odio son dos.
A veces, entre dos hay Odio, a veces hay Amor. Ambas cosas son deseables.
El Amor es más poderoso que el Odio, ya que el Odio separa y el Amor une: Si te separas, eres menos poderoso, porque eres uno. Si te unes, eres más poderoso, porque eres más que uno.
Tú decides si quieres Amar u Odiar. Ambas cosas son deseables, pero los resultados son diferentes, tal como ya fue explicado y por otra razón:

El Amor lleva a la felicidad, es decir, a obtener siempre lo que se desea y nunca lo que no se desea.

El Odio lleva al sufrimiento, es decir, a obtener a veces lo que se desea y a veces lo que no se desea.

En este mundo y en este momento, existen personas que aman y personas que odian.
Tales personas están experimentando y han experimentado de tal manera, que saben que lo que digo es verdad.
En otras palabras, hay evidencia de que lo que digo es verdad.

Pero la evidencia implica un experimentador, y la experiencia no es transmisible bajo ningún concepto, sino que cada uno necesita experimentar por sí mismo si quiere evidencia. En muchos casos, no es posible replicar la experiencia o no es posible para algunos, por razones económicas por ejemplo.

La otra posibilidad, es creer en quien dice que experimentó la evidencia. Entonces, ya no hablamos de evidencia, sino de creencia.
Por lo tanto, basar nuestro conocimiento en evidencias es un método imperfecto, pues aún cuando tengamos todo el dinero del mundo, siempre habrá cosas que no podremos verificar por nosotros mismos, sino que tendremos que creer en otro experimentador.

En otras palabras, la ciencia es una forma de creencia. Es aquélla que se basa en creer solamente en lo que los sentidos verifican, especialmente la vista. Y no necesariamente mis sentidos, sino a veces solamente los sentidos de otro en quien creo.

Volviendo a cuando digo que hay evidencia de la verdad de lo que digo, esa evidencia sólo es válida para los que la han obtenido, y para todos aquéllos que crean en tales experimentadores.

Lo que muestra la evidencia es esto:

El Odio lleva al sufrimiento, es decir, a obtener a veces lo que se desea y a veces lo que no se desea.


Y de esto, aún no tenemos evidencia, ya que nadie sabe todavía lo que es Amor:
El Amor lleva a la felicidad, es decir, a obtener siempre lo que se desea y nunca lo que no se desea.

Si hay alguien que haya obtenido siempre lo que desea y nunca lo que no desea, que me escriba un comentario al respecto. Yo tomaré a esa persona como mi maestro, si es que le creo.

El estado al que se llega a través del Odio, recién descrito, es lo que propiamente se llama ilusión. Ilusión es entonces, que somos seres sufrientes. Que seamos seres sufrientes, es pura ilusión (en otra entrada hablaremos de esto más extensamente)...

Si tú estás sufriendo, si alguna vez sufres en tu vida, sólo una vez, entonces estás siendo víctima de la ilusión. Esto es: si sólo una vez obtienes en tu vida lo que no deseas, significa que

La ilusión está gobernando tu vida.

Cuando no hay ilusión, no hay sufrimiento.

Si tú dices: "yo creo la realidad alrededor mío", y tu realidad es que estás sufriendo de vez en cuando, eso quiere decir que estás ilusionado. La verdad es que

Nadie crea la realidad, y lo hace a través de su poder de ilusión.

El poder de ilusión es el poder de Nadie, y de nadie más.

Si tú crees que tienes poder de ilusión, pero a veces sufres en tu vida, estás ilusionado.

Si estás ilusionado, tú no tienes poder de ilusión, sino que la ilusión tiene poder sobre ti.

Te lo repito:

El poder de ilusión es el poder de Nadie, y de nadie más.

Firmado:
El Sirviente de Nadie (Nadie das)

jueves, 28 de octubre de 2010

El comienzo del fin 2

Este blog sigue una secuencia. Si eres nuevo lector, deberías comenzar por "Retomando con una propuesta" o por lo menos desde "El universo holográfico. La ilusión. Nosotros". De otro modo no entenderás correctamente lo que sigue.

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En este punto debo advertirte: si continúas leyendo, ya no habrá para tí regreso al tipo de vida "materialista". Simplemente fracasarás en ese tipo de existencia. Si estás dispuesto a correr el riesgo, continúa y habrás comenzado a obtener el éxito supremo: regresar al "mundo espiritual", liberándote para siempre de la ilusión.

En ciencia existe lo que se llama "Navaja de Okcham". Es un principio que establece que uno debe aceptar la explicación suficientemente coherente y abarcativa que utilice los menos elementos teóricos posibles. Con ello se pretende desterrar las teorías teístas que hablan de un "alma" e incluso, las teorías psicológicas que hablan de una "mente". Pero los científicos se están metiendo en problemas porque al fin y al cabo, ni siquiera la fuerza de gravedad existe comprobadamente: lo único que existe es un campo de fenómenos que percibimos y luego le asignamos una fuerza que explica lo que percibimos. Técnicamente no es posible "percibir" de ninguna manera, ni con aparatos, la fuerza de gravedad, o el magnetismo. Son puras teorías. Entonces, si aplicamos la navaja de Ockham, deberíamos concluir que existe solamente una energía y una fuerza. La única fuerza o poder sería la ilusión...
¿Cómo resolver esto? ¿Entonces no es posible conocer nada, ya que "todo es ilusión"?

Vamos a explicar levemente en qué consiste este mundo material. Para ello, nuevamente citaremos el Bhagavad-Gita (7,4):

"La tierra, el agua, el fuego, el aire, el éter (vacío), la mente, la inteligencia y el ego falso, estos ocho elementos en conjunto constituyen mis energías materiales separadas."

Los científicos se complican la vida con sus grandes aceleradores de partículas. Al principio buscaban más y más subpartículas. Llegaron a tener un "jardín zoológico subatómico", y se les complicó ordenarlo, pues aumentaba constantemente, al punto que hoy reconocen partículas que ni siquiera pueden ver, sino que suponen por sus efectos en una niebla, por ejemplo.
Actualmente, las teorías se dirigen en otro sentido: han descubierto la "naturaleza holográfica" del universo. Esa visión no es incorrecta, al fin y al cabo todo es ilusión, pero debe saberse que "ilusión" no significa únicamente la visión: el elemento fuego se corresponde con la energía lumínica y el sentido de la visión; pero existen en total 5 elementos, 5 energías y 5 sentidos para la captar dichas energías. Todo esto lo reconocerán finalmente los científicos, pero su ciencia material no irá más allá de eso. Ellos jamás reconocerán la mente, la inteligencia y el ego falso, que son los componentes sutiles de la naturaleza material. Ellos los ven como "efluvios del cerebro".
E incluso si uno reconoce esos elementos sutiles, aún así no ha comprendido todo lo que debe comprender. Como indica el maestor Prabhupada en su magistral explicación de este verso, la gente "supone que este mundo material es para el disfrute de las entidades vivientes, y que las entidades vivientes son los purushas -los causantes, los controladores y los disfrutadores de la energía material-".
La ciencia como dijimos no quiere reconocer ni siquiera los elementos sutiles, esto es porque los científicos quieren fundamentar su opinión de que nosotros somos los causantes, los controladores y disfrutadores. Por otro lado, existen diversos "maestros" que enseñan los aspectos sutiles y sin embargo, no son diferentes de los científicos. Ellos igualmente pretenden colocar a la entidad viviente como el centro y causa de todo, y enseñan clasificaciones falsas donde por ejemplo se multiplican a infinitud la cantidad de "cuerpos" que tenemos. He llegado a leer una teoría que postulaba que tenemos 9 cuerpos: etérico, doble astral y no sé cuáles otros...

Toda esta multiplicación de falsas enseñanzas fue predicha por un gran maestro, el llamado Cristo o Jesús. Él dijo claramente que "hacia el final de los tiempos" vendrían falsos profetas y falsos mesías o salvadores. A esta altura, no es difícil comprender las causas de tal multiplicación: la humanidad en general está haciendo uso de su inteligencia, intenta comprender las cosas; pero el problema es que no hay humildad, sino que cada quien intenta comprender por sí mismo, sin aceptar la necesidad de aprender todo esto de otra persona. Del mismo modo como se aprende mecánica de un maestro mecánico o pintura de un maestro pintor, es necesario aprender acerca de lo que es real y lo que no, acerca de lo material y espiritual, de un maestro versado en tales temas, teórica y prácticamente.

El Bhagavad-Gita explica las características de tales maestros en los versos 55-58 del capítulo 2:

"...se dice que un hombre se halla en estado de conciencia trascendental pura, cuando abandona todas las variedades de deseos de complacer los sentidos, deseos que surgen de la invención mental, y cuando su mente, purificada de ese modo, encuentra satisfacción únicamente en el ser."
"Aquél cuya mente no se perturba ni siquiera en medio de las tres clases de sufrimientos, ni se alboroza en los momentos de felicidad, y que está libre de apego, temor e ira, se dice que es un sabio de mente estable."
"En el mundo material, aquél a quien no lo afecta ningún bien o mal que pueda obtener, y que ni lo alaba ni lo desprecia, tiene firmemente en su posesión el conocimiento perfecto."
"Aquél que es capaz de apartar los sentidos de los objetos de los sentidos, tal como la tortuga guarda las extremidades dentro del caparazón, tiene firmemente en su posesión el conocimiento perfecto."

Otro criterio para saber quién es un maestro verdadero, es que tal maestro simplemente tiene éxito en lo que emprende. Si un maestro termina por ejemplo en la cárcel, no es un verdadero maestro. Si un maestro sufre graves dolencias, tales como cáncer y no reniega de ello, pero su obra continúa y tiene éxito, es un verdadero maestro. Pero si su obra se viene abajo, entonces no es un verdadero maestro. Si los discípulos del maestro tienen éxito y alcanzan las cualidades descritas en los anteriores versos, entonces es un maestro verdadero. Si sus discípulos fracasan en obtener dichas cualidades, entonces es un falso maestro.

Me agradaría mucho que escriban comentarios y de esa manera saber hacia dónde dirigir mis próximas entradas. De hecho acabo de decidir que no escribiré más hasta recibir algunos comentarios que me sirvan para saber por dónde continuar.